
Acompañando a la comunidad y compartiendo tradiciones chilotas, EnfraGen realizó un nuevo voluntariado corporativo en la isla de Chiloé, cerca de la Central Nueva Degan. El trabajo se desarrolló junto a la escuela rural El Palomar y consistió en la construcción de un invernadero educativo con pertenencia étnica huilliche, para reforzar las clases de lengua indígena y ciencias naturales. Esta iniciativa permitirá que los niños de manera práctica entiendan sobre el cuidado del medio ambiente y puedan relacionarlo con la cultura huilliche, que es la que se destaca en este territorio.
El equipo de Comunidades, junto a operadores de la Central, apoyaron la actividad, en la cual se plantaron diferentes especies arbóreas con los niños de la escuela. Marcela Maluenda, Supervisora General de Relaciones Comunitarias de EnfraGen destacó la presencia de voluntarios de la compañía.
“Estaban todos muy contentos de participar y para nosotros es muy importante que nuestros compañeros de equipo conozcan a las comunidades con las cuales trabajamos”, cuenta Marcela.
